Querida dulzura,
Recientemente, tu madre y yo estábamos buscando una respuesta en Google, y nos dimos cuenta que el tema con más busqueda es como mantener interesado a un hombre.
Pequeña, no es, nunca ha sido y nunca será su trabajo el "mantenerlo interesado." Pequeña, tu única tarea es saber profundamente en tu alma -en ese lugar inquebrantable que no sacudió por el rechazo, la pérdida o el ego -que tú eres digna de interés. […]. Si puedes confiar en tu valor de esta manera, serás atractiva en el sentido más importante de la palabra; atraerás a un hombre que sea capaz de ser interesante y de querer pasar su única vida invirtiendo todo su interés en ti. Pequeña, quiero hablarte del hombre al que no tienes que mantener interesado, porque él sabe q lo está. No me importa si él pone los codos sobre la mesa durante la cena –siempre y cuando el ponga sus ojos en la arruga de tu nariz cuando sonríes, y que no pueda dejar de mirarla. No me importa si no puede jugar al golf conmigo -siempre y cuando pueda jugar con los niños que tú le des y disfrute de todas las formas gloriosas y frustrantes que los hagan parecidos a ti. No me importa si no persigue el dinero –siempre y cuando el siga a su corazón y este siempre te lo dé a ti. No me importa si es fuerte -siempre y cuando te de el espacio para ejercer la fuerza que está en tu corazón. Me tiene sin cuidado por quien vote -siempre y cuando se despierte cada mañana y te elija un lugar de honor en la casa y un lugar de reverencia en su corazón. No importa el color de su piel -siempre y cuando pinte el lienzo de su vida con pinceladas de paciencia, sacrificio, vulnerabilidad y sensibilidad. No me importa su religión –siempre y cuando el haya crecido aprendiendo el valor de lo sagrado que cada momento de la vida, y cada momento de la vida contigo, es profundamente sagrado. Al final, pequeña, si tropiezas con un hombre como él, pero sin nada más en común entre él y yo, siempre tendremos la cosa más importante en común: tú. Porque al final, pequeña, la única cosa que tú debes tener para "mantenerlo interesado", es ser tú misma.
Tu hombre eternamente interesado
PAPÁ
Brigham Young, un profeta de La Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Últimos Días, dijo:
Cuando se educa a un hombre, se educa a un hombre. Cuando se educa a una mujer, se educa a una generación". La educación, los principios, el respeto y la valoración por uno mismo, son el mejor legado que podemos dejar a nuestras "mujercitas", para que estas puedan educar a las futuras generaciones.

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