El día de ayer falleció un gran Siervo del Señor, al saber de su partida sentí tristeza pero a la vez alegría por EL, porque cuando un ser querido muere es normal sentir dolor, tristeza, cuando mi padre falleció sentí tanta tristeza pero reflexioné en el hecho de que la muerte es parte del Plan de Salvación, me lo imaginé a él como me imagino ahora con el Elder Scott el traspasar el velo y ser recibido con alegría por sus seres queridos.
Imaginarse al ELDER SCOTT recibido por una gran familia llena de amor y gratitud, verle mirar con amor a su amada esposa JEANENE, quién espero por él 20 años para volverse a ver, acariciar a sus 2 hijos que murieron de niños, sonreír al ver a sus padres, abuelos, bisabuelos, tíos, primos, me imagino esa gran y numerosa familia; feliz de recibirle en su BIENVENIDA porque para ellos eso es "UNA BIENVENIDA", aquí para nosotros es una DESPEDIDA triste y nostálgica por los recuerdos compartidos con ÉL.
Sí, me lo imagino ser recibido por ellos, encontrarse con el Elder Parker, el Pdte. Hinckley y otros grandes Siervos del Señor.
Que responsabilidad es para nosotros como miembros, el hacer Ordenanzas por nuestros antepasados, mi padre murió sin aceptar el Evangelio y al año de su fallecimiento comencé a hacer ordenanzas por él para que esté junto a sus padres, abuelos...Al pensar en esto recuerdo su experiencia con su padre:
“Mi padre, que entonces no era miembro de la Iglesia, amaba entrañablemente al pequeño Richard (su hijo fallecido con 2 años) y le dijo a mi madre, que era inactiva: ‘No entiendo cómo Richard y Jeanene pueden aceptar la pérdida de esos hijos’.
Mi madre, siguiendo una impresión que tuvo, le contestó: ‘Kenneth, ellos se han sellado en el templo y saben que tendrán a sus hijos en la eternidad si viven con rectitud. Pero tú y yo no tendremos a nuestros cinco hijos porque no hemos hecho esos convenios’.
Mi padre meditó sobre esas palabras; después, empezó a reunirse con los misioneros de estaca y al poco tiempo se bautizó. Al año, mamá, papá y los cinco hijos nos Sellamos en el Templo.
Son muchas cosas de la vida del Elder Scott con las cuales me identifico, el fue un converso, salió una misión en Uruguay, se SELLÓ con una retornada.
Sus palabras para su esposa fueron:
“Sé lo que es amar a una hija del Padre Celestial que, con gracia y devoción, vivió plenamente y con rectitud el esplendor de su condición justa como mujer. Tengo confianza de que cuando en el futuro la vuelva a ver detrás del velo, nos daremos cuenta de que estamos aún más profundamente enamorados. Nos valoraremos aún más por el hecho de haber pasado este tiempo separados por el velo”
Ahora están juntos para no separarse nunca más.
Estas palabras y sus mensajes calaron en mi corazón, su visita a nuestra MISION PERU AREQUIPA. UNA GRAN BENDICIÓN fue y es conocerle.
Esta reflexión me hace recordar también, que en vida he sido recibida con amor, la primera vez en esta tierra fue cuando nací en un mes de abril, la otra fue cuando regresé de la misión, mi familia me esperaba en el aeropuerto feliz de volvernos a ver después de 18 meses. Quizás esta experiencia me ayude a sentir la felicidad que sintió y siente el Elder Scott, esa felicidad por volver a ver a los seres que amas y a los cuales no has visto en mucho tiempo. UNA LINDA BIENVENIDA llena de recuerdos, abrazos, alegrías, besos e historias.
Un día seré recibida y espero una linda BIENVENIDA allá. volveré a ver a mi querido padre, a mis abuelos. El que ellos tengan gratitud al verme dependerá de cuan obediente sea al hacer Ordenanzas por mis familiares fallecidos. Al hacerlo les daré felicidad y por ende recibiré felicidad.
Elder Richard G. Scott murió el martes, 22 de septiembre en su casa rodeado de su familia, falleció por causas inherentes a la edad.

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